BABYMETAL entre lo kawai y lo bizarro, entre lo artistico y lo comercial.

BABYMETAL entre lo kawai y lo bizarro, entre lo artistico y lo comercial.

 
 
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BABYMETAL

Entre lo kawaii y lo bizarro de la escena musical nipona. Entre la propuesta artística y la mercancía musical.

En el mundo de la música, muchos “culturosos” musicales afirman que ya no hay nada “original”. Y esto es en parte cierto, ya que las nuevas melodías reciben influencias de todo tipo y hasta reciclan sonidos y letras de muchos años atrás. Pero si bien ya no se produce nada “original”, hay bandas y cantantes que, de una u otra manera, refrescan el anquilosado y repetitivo mainstream musical.

El caso de la escena musical japonesa no es la excepción: abarrotado de idols, de solistas, de bandas de todo tipo, de música de anime, de un circuito independiente y de artistas consagrados. Dentro de una escena musical tan fecunda y que mueve millones de yenes, ¿es qué acaso puede surgir así de repente algo “original” o que desprenda un tufillo distinto de lo que se ha venido haciendo hasta el momento?

Valgan verdades y aunque incomode a muchos, pues sí, y este sonido nuevo se llama Baby Metal. Desde este punto, quiero señalar que todo lo que escribo aquí es una opinión muy personal y es el resultado de varios días de escuchar la música de Baby Metal, de leer y escuchar muchas opiniones que se han vertido sobre la banda tanto de manera escrita como audiovisual. No analizaré sus canciones ni sus discos uno por uno porque ese no es mi propósito, sino que mostraré un panorama general de la banda y de su obra.

Debo afirmar que llegue a la música de Baby Metal muy tarde —este 2020—, pero esto no es del todo negativo, ya que me permite acercarme de una manera distinta a la música y a la puesta en escena de la banda sin llegar a ser un fanboy acérrimo o en un hater despiadado.

La historia de Baby Metal se remonta hacia el intervalo entre 2010 y 2012, cuando al señor Kei Kobayashi, productor de Amuse Entertaiment y fanático del metal, se le ocurrió la genial idea de fusionar la música metal con el J-pop, y muy en particular con el género idol. Así que tomo a las integrantes más destacadas de Sakura Gakuin —grupo idol que también producía— y las ubicó en un subgrupo llamado Baby Metal. Susuka Nakamoto (Su Metal), Moa Kikuchi (Moa Metal) y Yui Mizuno (Yui Metal) fueron las elegidas para conformar esta nueva agrupación, quedando Su como la voz principal, y Moa y Yui como los coros y ejecutoras de las coreografías más alucinantes jamás vistas en un concierto de banda de metal alguna.

Cuando Su, Moa y Yui se graduaron de Sakura Gakuin, y gracias al relativo éxito que tenían como Baby Metal, Amuse decidió mantener el proyecto de manera independiente. Lo demás es historia ya conocida por muchos.

Lo que más llama la atención de Baby Metal es la extraña mezcla de sonidos, entre —por momentos— lo más bizarro del metal y lo más friki y kawaii del género idol japonés. Parecería algo imposible de hacer y escuchar, pero vaya que dio resultado: a estas alturas para nadie es un secreto que la música de Baby Metal es un producto que ha redituado altas ganancias, con llenos totales en sus conciertos, miles de discos vendidos y —para envidia de muchos—presentaciones en grandes escenarios a nivel mundial.

Para muchos ortodoxos del metal, Baby Metal es lo peor que le ha podido pasar al género, pero para otros tantos es lo que hacía falta para refrescar la escena y acercar el género a los más jóvenes. Si bien la parte kawaii de la banda puede generar extrañeza, es en esa misma cualidad que reside su atractivo.

No hay que ser mezquinos en reconocer que, a lo largo de toda la trayectoria de la banda, esta ha experimentado una evolución musical. Con esto no quiero decir que sea una maravilla, pero de unos inicios en donde predominaba lo gutural, lo pesado de las guitarras y las voces y los coros kawaii hasta la actualidad en que manejan temas con ondas death metal, nu metal, y hasta temas con una onda dance electrónica, todo ello evidencia la evolución y madurez de la banda que se debe no solo a sus tres frontwomen, sino también a su gran banda de apoyo, la Kami Band, formada por músicos provenientes de bandas de gran trayectoria y reconocimiento en el país nipón: guitarristas de la talla de Leda Cygnus de la banda Galneryus y Takayoshi Ohmura de C4 y la batería de Hideki Aoyama de Ever + Last son una muestra de la calidad de músicos que posee.

Es cierto, no es una formación original. Se formaron porque a alguien se le ocurrió como capricho y es un producto más que una propuesta artística, pero también es innegable que han generado una legión de fans no solo en Japón, sino también a nivel mundial. Muestra de ello son los festivales de rock y metal donde se han presentado y conciertos con llenos totales y alucinantes pogos en su país de origen y fuera de él.

Las letras de Baby Metal son de lo más simple: hablan de temáticas siempre presentes en el género idol o en bandas juveniles como: los cambios en la adolescencia, el valerse por uno mismo, el quererse a sí mismo, el acoso escolar, la presión social sobre lo que uno deber ser, el concepto de una mujer ideal y hasta el comer chocolate o cualquier otra golosina. Los haters de Baby Metal toman este punto como el talón de Aquiles de la banda, ya que no va acorde a la profundidad y la solemnidad lírica clásica de las letras de las canciones metal. No quiero pecar de extremista, pero he notado opiniones y comentarios misóginos que menosprecian el trabajo de la banda, lo que solo evidencia los prejuicios y complejos de quienes elaboran estos juicios, que dicen tener cierta autoridad musical para opinar y que, muy a su pesar, no aceptan y no comprenden el éxito de la banda.

En conclusión, creo que la música de Baby Metal es toda una experiencia, un viaje que nunca pensaste realizar. Debo reconocer que la primera vez que escuché su música quedé estupefacto, no sabía que decir ni qué opinar, fue un gran “WTF?”. Pero volviendo a escuchar más detenidamente este nuevo sonido, te das cuenta que la cosa no es tan mala.

En la actualidad y ya como dúo —pues Yui Metal salió de la banda a fines de 2017 debido a problemas de salud—, Baby Metal sigue en carrera con un tour mundial que llevó a la banda por casi todo Estados Unidos y por la que habrían visitado las más grandes ciudades de Europa de no haber sido por la pandemia Si la banda fuera mediocre, no tendría ese nivel de trabajo y exposición.

Sea cual sea la manera en que te acerques a la música de Baby Metal, disfrútala como una experiencia totalmente diferente a lo que has estado escuchando. No elabores ningún preconcepto, ni te dejes invadir por los prejuicios porque, en mi humilde opinión, lo único que siempre han buscado Su, Moa, Yui y la Kami Band es entretener y hacerte pasar un buen rato. Por último, recomiendo las siguientes canciones: Megitsune, Headbanger, Road of Resistance, Karate y Distortion.

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